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24 de noviembre 2021
SAN MARTÍN TILCAJETE, OAXACA, 24NOVIEMBRE2021.- Con el fin de cambiar la percepción alrededor de los alebrijes de meros souvenirs a obras de arte con procesos artesanales complejos enraizados en las tradiciones regionales, hace veintisiete años, la pareja de artesanos María y Jacobo, fundaron el taller “Jacobo y María Ángeles”. En su trayectoria ha habido momentos importantes, el último de estos fue la oportunidad de mostrar su obra "Guardianes" en Nueva York. Cuando iniciaron el proyecto María no firmaba sus obras debido, asegura ella, a que la costumbre no veía con buenos ojos que las mujeres fueran reconocidas por estas. Comenzó a firmar su trabajo cuando, tiempo después, una clienta le pidió que firmara con su nombre o de lo contrario no le compraría más, de ahí en adelante María comenzó a firmar con su nombre. Los alebrijes se producen con la madera del árbol de Copal, sin embargo, la acelerada producción de estas obras de arte zapotecas aunada al clima seco que caracteriza la región, poco a poco, han resultado en la escasez de estos árboles. Esta situación llevó a María a interesarse en la bioconservacion y a crear junto con su esposo, hace diecisiete años, el proyecto “Palo que Habla”, un espacio de siembra y reforestación a las afueras del pueblo. "Lo más bello del arte es que nunca terminan las posibilidades de idear”, comenta María mientras da unas pinceladas a un lienzo frente a ella, habla también de los proyectos de cocina, barro y joyería, que forman parte a su vez de “Jacobo y María Ángeles”. Para ella, madre de dos hijos y artesana, la comunidad y la creación de espacios que apunten más a la conservación de las raíces y tradiciones que a la ganancia económica, es algo importante que busca transmitir, no solo a sus dos hijos de sangre, sino a los que consideras sus “otros hijos”: los jóvenes artesanos que llegan al taller para aprender, trabajar y aportar y aprender. FOTO: ANDREA MURCIA /CUART
Autor: Andrea Murcia Monsivais
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