Por Carolina Romero

Una mirada doblemente protegida por los googgles y careta de acetato, y empañada por el rastro de aliento que se escapa al cubrebocas, complica la tarea de Jorge Ontiveros, quien, prácticamente a ciegas, se esfuerza por encuadrar a través de la mirilla de su cámara para retratar a los pacientes de coronavirus en el Hospital General de México.

Antes de dar un paso dentro del área Covid, las advertencias son contundentes: “Precaución, paciente aislado”, “Aviso: uso obligatorio de equipo de protección personal”, “Manejar medidas de protección” y “Alto, área negra Covid-19”.

Cubierto de pies a cabeza con su traje de protección, Jorge recorre los pasillos donde los pacientes son atendidos… y entonces transforma esas escenas en fotos.

A pesar de que -desde hace poco más de cinco meses- Jorge ha cruzado esa puerta cotidianamente en medio de una ola generalizada de temor por los estragos que el virus puede causar en la salud, la cual lo ha alcanzado incluso a él mismo, asegura que, gracias a su trabajo como fotógrafo de una revista interna de ese centro de salud, ha aprendido a temerle al Covid-19 como le teme a cualquier otra enfermedad.

“En un inicio, yo creí que el coronavirus iba a ser como la influenza, que en el hospital íbamos a vivir lo mismo que se vivió en esos años, pero pronto me di cuenta que me equivoqué. La cosa se complicó, se puso difícil y retó a todo el sistema de salud”, cuenta en entrevista con Cuartoscuro.

En un día normal, Jorge llega al Hospital General, donde se ha desempeñado los últimos 16 años y además es paciente en rehabilitación de un infarto cerebral, y junto con sus compañeros evalúa las situaciones que se pueden fotografiar.

Con una ética propia de alguien que conoce el dolor y angustia que viven familiares y pacientes, y con el acceso de primera mano a situaciones que nadie más que un médico o una enfermera podrían formar parte, Jorge retrata las pericias del equipo médico que, día con día, lucha por salvas las cientos de vidas de quienes se contagiaron.

”Todo el respeto para los médicos, pero también para todos los demás empleados, como los camilleros, yo veo su trabajo y lo expuestos que están al mover a los pacientes, también para las enfermeras, que están en primera línea atendiendo”, afirma.

Y sí, ahí están en sus imágenes: un doctor intubando a un caso crítico… médicos y enfermeras atendiendo una cirugía de apendicitis en un paciente contagiado de Covid… una trabajadora empujando el carrito de comida para entregar a los pacientes… los camilleros transportando a un enfermo en una de esas cámaras aislantes que parecen salidas de una película de ciencia ficción.

En tiempos de pandemia, Jorge dice estar consciente de la relevancia de su trabajo y, asegura, hace ”fotografía para que quede un registro para la historia, para que en algún momento, gracias a las imágenes que tomo, se sepa de primera mano lo que sucedía desde adentro de la zona cero”.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí