Siempre cercano al arte, René Villanueva estuvo cercano a los movimientos sociales de su época y, entre otras cosas, destaca su legado de las fotografías del Movimiento del 68 que se exponen ahora y hasta el 4 de noviembre en la Casa Taller Zalce, en Morelia, Michoacán.

Citamos el texto de sala de esta exposición, de la autoría de la maestra Beatriz Zalce:

“Como músico, pintor y luchador social, René Villanueva  (1933-2001)  puso siempre  el alma  entera en lo que  hacía. Co-fundador e integrante del  grupo musical  Los Folkloristas, dio más  de 3,000 conciertos en Mexico, Estados  Unidos, Sudamérica y Europa.  Como investigador musical nos entregó libros sobre la música y los cantos  de La Huasteca, Michoacán y Guerrero. Sus grabaciones de campo hechas a lo largo  y ancho de  nuestro país y de nuestro continente suman  quince volúmenes editados por Discos Pueblo y Pentagrama y que pronto se considerarán parte  de la ”Memoria del  mundo” por con los escuchas de  Radio UNAM, Radio Educación  y  el IMER, sucesivamente, los cientos y cientos de libros leídos y los cientos  y miles de canciones y obras musicales  escuchadas.

Se definía como analfamúsico, pero aclaraba: “en cambio, pintura sí estudié” como lo demuestra Ia obra aquí expuesta y que  pertenece a lo que René llamaba su “primera época”, de clara  influencia orozquiana y que abarca la década de  los convulsos 60’s.

Entre giras y conciertos, entre un silencioso trabajo como  pintor  pues  nunca le gustó exponer en galerías, Villanueva se dio  tiempo no sólo de ser  testigo del  diario acontecer del México florido y espinudo, leía La Jornada y El  Financiero como si fueran su pan de cada día; René estuvo siempre del lado de las mejores causas: cuando tenía cinco años sus padres lo llevaron  a depositar un peso  de plata  para cooperar para Ia Expropiación Petrolera, protestó contra el derrocamiento de Jacobo Arbenz en Guatemala, se sumó al Movimiento de  Liberación  Nacional. Fue Cardenista. Fue llamado, considerado y tratado como hermano por los Zapatistas levantados en armas desde el 1 de enero  de 1994.

Pero el 68 ocupa un lugar muy especial en su historia.. En ese  entonces, estudiaba Estética e Historia del Arte en Ia Facultad de Filosofía y Letras de Ia UNAM. Participó en reuniones y asambleas, escondió en su casa  al escritor José  Revueltas, se escapaba de su trabajo de ingeniero químico  para asistir a las marchas, fue detenido durante Ia toma de C.U…. Pero eso no le bastaba, no era suficiente  para él. lnmortalizó el instante con su cámara fotográfica en dos mementos clave: Ia marcha  del 27 de agosto que salió del Museo de Antropología y llegó al  Zócalo (en  Ia que descubrimos a Juan Rulfo, marchando calladamente junto a miles de j6venes) y durante el mitin del 27 de septiembre en Tlatelolco, unos días antes de  Ia masacre.

Con “Los  Folkloristas” y Ia bailarina Rosa  Bracho  dio  conciertos y funciones especiales para sus compañeros y maestros presos en el Palacio Negro de Lecumberri, ahora Archivo General de la Nación. Si de un sueño realizó Ia serie de Las Fuerzas Brutas, de la pesadilla convertida en genocidio Villanueva realizó unas tintas llamadas “2 de Octubre” y de las que se muestran sólo fotografías. Ni René  sabe dónde quedaron los originales expuestos por  primera vez en marzo de 1969 y presentados por el poeta Carlos Pellicer y el  pintor José Hernández Delgadillo.

Han pasado 51 años… La obra de René Villanueva es un grito contra la impunidad, contra  el olvido…”

 

 

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