“El corresponsal de guerra tiene en sus manos su mayor apuesta, su vida, y puede elegir el caballo al que apostarla, o puede guardársela en el bolsillo en el último segundo. Yo soy un jugador. Decidí acompañar a la Compañía en la primera oleada”.

-Robert Capa

Allá van los soldados, cruzando un océano con las mochilas apostadas en la espalda y los fusiles en mano. Atraviesan las aguas de una playa en la que quedaron barcos y tanques. Luego se acuestan boca abajo en la arena para protegerse. Ahí mismo está Robert Capa, empapado hasta el pecho y con la cámara pegada al rostro.

Aquel día, el Canal de la Mancha estaba cubierto de bruma y niebla. Ahí, entre salpicones de agua salada por el caminar de los soldados, Capa -quien en realidad se llamaba Ernest Andrei Friedmann- capturó las únicas 11 imágenes del Desembarco de Normandía de las tropas Aliadas en las costas francesas ocupadas por el ejército nazi.

Sus imágenes de aquel 6 de junio de 1944 pasaron a la historia como “las 11 magníficas”. Y su nombre también trascendió, aunque la fotografía nunca fue su aspiración, sino más bien el arte de la escritura, el oficio del periodista y el sueño de ser autor de novelas. Pero las casualidades acomodaron su destino y lo encaminaron a retratar los conflictos en España, China y la Segunda Guerra Mundial, fotos que lo encumbraron a la cima del periodismo gráfico.

En su obra autobiográfica, Ligeramente desenfocado, el sueño del fotógrafo quedó cumplido. “Por Robert Capa, con fotografías del autor”, reza la cubierta de una edición que es un clásico, uno de los libros fundamentales del fotoperiodismo de guerra del siglo XX.

Además, incluye la serie completa de diez imágenes del Desembarco de Normandía que milagrosamente sobrevivieron al accidente que tuvo lugar en el estudio de revelado.

Publicado por primera vez en 1947, este libro reúne los textos y fotografías de Capa sobre la Segunda Guerra Mundial. A través de sus palabras y de sus imágenes, Capa nos sumerge en un periplo trepidante por la Europa en guerra: de Londres al norte de África; del París liberado a Alemania y a los últimos días del conflicto.

El resultado es un relato apasionante en el que la violencia y el horror no consiguen borrar el humor y la elocuencia del fotógrafo, que retrata el odio, pero también su relación amorosa con la seductora Pinky y su estrecha amistad con Hemingway. y el ojo presto. Fue Premio PHotoEspaña en 2013.

Este libro es editado por La Fábrica y distribuido en México por Gustavo Gilli.

 

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