Entrevista por María José Martínez

Rodeados por una acelerada tecnología e inundados de teléfonos inteligentes y su respectiva producción de fotografías, que terminan en el escaparate de las redes sociales, sería lejano siquiera imaginar que en los albores de la fotografía, ésta era de “lenta cocción”. Los procesos antiguos, por mencionar algunos como la técnica de colodión húmedo, placa seca, placa salada y placa seca de gelatina, fueron alguna vez la vanguardia fotográfica.

Quizá se pensaría que todos aquellos procesos antiguos fueron olvidados en el ropero de la fotografía antigua, sin embargo hay algunos valientes que conocen el valor de su preservación y enseñanza, y le han dado un giro contemporáneo a esas antigüedades didácticas.

Durante el mes de febrero, la Fototeca Pedro Guerra de Mérida, Yucatán, y George Eastman House ofrecerán el taller “Colodión húmedo ‘Tintype’ en Mérida” para aprender la técnica de colodión húmedo, impartido por Mark Osterman y France Scully Osterman, reconocidos maestros de la técnica, quienes han dado clases a los más renombrados maestros especializados en el ambrotipo contemporáneo.

France y Mark Osterman comenzaron desde 1995 a impartir cursos especializados en técnicas antiguas, particularmente la de colodión húmedo en George Eastman House, Museo Internacional de Fotografía y Cine en Rochester, Nueva York. Desde entonces, según comentan en entrevista con Cuartoscuro, “cientos de artistas, fotógrafos y museógrafos profesionales aprendieron con nosotros y muchos de ellos se han convertido en maestros de esta técnica”. Recientemente impartieron talleres de “dry plate” (colodión de placa seca, en su traducción al inglés) en Estados Unidos y en otros países, su técnica es internacionalmente reconocida.

¿Por qué es importante conservar estos procesos? Ellos responden: “Las marcas de pinceles y pequeñas imperfecciones sobre la impresión fotográfica son recordatorio de que se trata de una fotografía hecha a mano. Así que, algunos fotógrafos desean que sus imágenes sean artesanales… en suma, hay una satisfacción y una sensación de empoderamiento una vez que dominas la técnica”, comentan.

Parecido a la cocina lenta, un ambrotipo no es instantáneo. “El colodión húmedo es un proceso lento que tarda desde algunos segundos (para una imagen en positiva) hasta siete minutos o más para un negativo fotografiado en condiciones de luz baja o en un día nublado”, según explican.

Otra de las razones por las cuales es necesario revivir los procesos antiguos es porque es útil para aquellos que trabajan con colecciones de fotografía antigua. “Los curadores, encargados de archivo, conservadores fotográficos, instituciones académicas y el equipo encargado de colecciones privadas, necesitan saber identificar los diferentes tipos de proceso para entender su realización y cuidado”, explican además que diferentes tipos como el ambrotipo, tinytipo o negativos y los colodiones, no son muy durables cuando pasan por el proceso de barnizado, importante para fijar la imagen, por lo que requieren un especial cuidado. Si son barnizados exitosamente la fotografía permanecerá durante un muy largo tiempo, de hecho el término ambrotipo proviene del griego “ambrotos” que significa “imperecedero”.

Si han ganado popularidad, ¡bien por aquellos maestros que han logrado incentivar en sus alumnos el interés por regresar a los básicos!, a las antiguas técnicas fotográficas.

“Estos procesos antiguos se han desarrollado satisfactoriamente en Norte América, pero también en Europa, Asia y Sudamérica, y se ha popularizado durante más de 20 años. Los fotógrafos amateurs, y los fotógrafos especializados en fotografía de autor, así como los comerciales, son quienes los utilizan más porque buscan un enfoque visual único”, comentan France y Mark Osterman con el propósito de incentivar a la mayor cantidad de fotógrafos para aprender la técnica del colodión húmedo en el próximo mes de febrero en Mérida.

“Son muy pocos quienes han explorado el arte de la manufactura de un colodión húmedo o de un negativo en placa salada, y muchos menos quienes han experimentado su manipulación. Como artistas creemos que es importante no sólo pensar en el proceso como una forma de tornar la labor fotográfica en algo interesante, sino pensarlo como una herramienta para transmitir el mensaje que existe detrás de una metodología de trabajo que estamos produciendo. Escoger esa herramienta como medio es vital, y cuando se tiene la combinación perfecta resulta en algo mágico”… quizá, tomando como referencia lo que explican estos dos expertos, un ambrotipo es lo más cercano a un acto de magia.

Acerca de France y Mark Osterman

Ambos han trabajado con proyectos individuales de técnicas antiguas. Han utilizado la técnica de colodión húmedo para retratar paisajes; dicha técnica la impartirán en el taller “Wet Collodion Tintypes in Yucatán, México” en la Fototeca Pedro Guerra en Mérida, Yucatán. Desde 1996 a 2007 han fotografiado paisajes en diversos países como Irlanda, el norte de España, Japón, México, Alemania y los Estados Unidos, en donde utilizan equipo “vintage” (de época) y un cuarto obscuro portátil. Las fotografías que ellos crean, en sus palabras, “evocan una especie de momento en donde el tiempo no tiene valía, son memorias de lugares que han sido visitados en contables ocasiones”.

El taller se llevará a cabo el 09 y 10 de febrero de 2015 en las instalaciones de la Fototeca Pedro Guerra. Inscríbete en http://eastmanhouse.org/events/detail.php?title=photo-workshop1_2015

Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), Calle 76 No. 455 LL, entre 41 y 43, Mérida, Yucatán. 52 (999) 9254 524

Si quieres más información acerca del taller escribe un correo a emperez@uady.mx  52 (999) 9254524 

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