A los 72 años de edad, el fotógrafo José Hernández-Claire falleció esta tarde a causa de un infarto, confirmaron familiares.

La trayectoria fotográfica de Hernández-Claire, oriundo de Guadalajara, Jalisco, se remonta a cuando compró su primera cámara en la ciudad de Nueva York, en 1978. La primera vez que vio aparecer en el revelador una imagen tomada por él, quedó cautivado. Tenía 27 años. Desde entonces, la fotografía se convirtió metafóricamente en el amor de su vida, y ese romance maduró y perduró.

A finales de los años 70 y principios de los 80, su principal tema fotográfico era la ciudad y su gente. Desde entonces se convirtió en un apasionado del género documental, enfocado principalmente en la condición humana y social. Gracias a su estancia neoyorquina, Hernández-Claire pudo observar desde otro punto de vista a México, a los mexicanos y a sí mismo. Fue un parteaguas de su profesión y su vida.

“Supe entonces que mi misión era retratar a mi gente”, decía el fotógrafo.

Lo que más le atraía es el encuentro directo con sus sujetos, a quienes retrataba, de preferencia, con la lente de focal 35 mm.

Hernández-Claire se consideraba un purista: buscaba que sus fotos fueran de encuadre completo, sin corte ni manipulación; sólo hacía lo necesario para obtener los valores, densidades y contrastes en la impresión, ya sea fotografía análoga o digital.

La exposición de toma siempre la hacía de forma manual, no utilizaba ningún motor de avance de la película y jamás recurría al disparo en ráfaga, “comodidades” que consideraba “la mejor forma de NO ver rigurosamente al sujeto fotográfico”. Prefería la simplicidad de equipo y la fotografía en blanco y negro, aunque también trabajaba en color.

En cuanto a composición, le gustaba lo espontáneo e impredecible, y su reto era capturarlo de la manera más contundente. Creía en una respuesta instintiva de organización de los diferentes elementos en movimiento, en el manejo de espacio, distancia, punto de vista. “Aspiro siempre a captar en una sola imagen la esencia del evento que se desarrolla frente a mi cámara”, afirmaba Hernández-Claire.

El trabajo que desarrolló a lo largo de los años abarca los géneros de fotoperiodismo, reportaje, fotografía de calle y ensayo fotográfico.

En 2014, fue galardonado con el Premio Cuartoscuro a la trayectoria y su obra fue la portada del primer número de la Revista Cuartoscuro.

Su obra pertenece a importantes colecciones internacionales en Suiza, Francia y Estados Unidos.

Hasta siempre, maestro.

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