La exposición Surrealismo. Vasos comunicantes es, sin duda, una buena oportunidad para comprender la fotografía dentro del marco de una corriente de vanguardia en el primer tercio del siglo 20 pero, sobre todo, conocer el trabajo de quienes desde México contribuyeron con su obra.

La exhibición, que estará en  la Sala de Exposiciones Temporales del Museo Nacional de Arte (Munal) hasta el 15 de septiembre, reúne obras de los máximos representantes, tanto europeos como latinoamericanos, de la vanguardia surrealista.

Fotos de Kati Horna y Álvarez Bravo

Tiene como finalidad presentar algunos de los principales alcances del Surrealismo en México, por ello recurre al principio físico de vasos comunicantes para hacer una metáfora según la cual esta vanguardia, gracias a su asimilación en el continente americano, fue la que permitió que artistas, tanto en América como en Europa, dialogaran en los mismos términos desde el punto de vista plástico y estético.

La muestra cuenta con más de 100 piezas de pintura, escultura, fotografía, dibujos y grabados. Así, podemos ver obras de fotógrafos como Kati Horna, Manuel Álvarez Bravo, Nacho López y Man Ray, entre otros, y cómo su obra se inserta en la corriente.

La muestra está organizada en  secuencias fílmicas que acompañan la narración museográfica. Para tal fin está dividida en tres núcleos temáticos:

La revuelta creadora. Génesis del Surrealismo.- El auge del psicoanálisis abrió a los artistas una nueva ventana para la exploración e interpretación de los mundos interiores del individuo, antes negados cuando no francamente desconocidos o denostados por una postura lógica y racional a ultranza. La aportación de Freud a los mecanismos de aproximación a la realidad que pudieron desarrollar artistas como Breton, Éluard, Artaud y críticos como el propio Guillaume Apollinaire, resultó en la irrupción de una apología del sinsentido, del recurso al automatismo y del descubrimiento del flujo del inconsciente.

El reinado del sueño. El diván del artista.- Desde 1900, La interpretación de los sueños, de Sigmund Freud, fue el estandarte que abanderó una nueva visión de la realidad, transitando más allá de los asuntos teóricos-técnicos desarrollados en su obra, los principios del cumplimiento del deseo, su gesto alucinatorio, el funcionamiento de la psique en las alucinaciones y los sueños y la similitud entre los mecanismos de los sueños y los síntomas neuróticos. Bajo este criterio, en este núcleo figuran obras que representan ejercicios automáticos, representaciones del sueño, así como piezas que muestran constantes visuales, como el ojo, las deconstrucciones y desfragmentaciones del cuerpo.

Lo bello misterioso. Souvenir du Mexique.- El Surrealismo hizo su primera irrupción en México por medio de la literatura, de la cual los mensajeros más ilustres fueron Antonin Artaud, quien llegó al país en febrero de 1936; André Breton, en abril de 1938 y Benjamin Péret, en 1942. Una constelación de artistas mexicanos y extranjeros llegaron a nuestro país y conformaron un movimiento artístico que se inscribió dentro del Surrealismo y que proyectó los productos del arte mexicano al tiempo que transmitió otros métodos plásticos a los jóvenes pintores de nuestro entorno.

Entre los más conocidos se encuentran las pintoras Remedios Varo (España), Leonora Carrington (Inglaterra), la fotógrafa Kati Horna (Hungría), el escultor José Horna (España) y los pintores Esteban Francés (España) y César Moro (Perú). En este núcleo se rescata obra de algunos de los anteriores y de otros artistas mexicanos que estuvieron en los mismos círculos para construir esos puentes entre las manifestaciones producidas en Europa y aquellas concebidas en nuestro continente.

Surrealismo. Vasos comunicantes cuenta con una nómina de artistas como: Alberto Giacometti, Alejandro Xul Solar, Alfonso Michel, Alice Rahon, André Masson, Ansel Adams, Antonio Ruiz El Corcito, Bona (Tibertelli de Pisis) de Mandiargues, Bridget Tichenor, Carlos Mérida, Carlos Orozco Romero, Cesar Moro, Cordelia Urueta, Diego Rivera, Dorothea Tanning, Federico Cantú, Félix Labisse, Francisco Gutiérrez, Frida Kahlo, Gelsen Gas, Guillermo Meza, Gunther Gerzso, Henri Florence, Herbert Bayer, Jacqueline Lamba, Jean Arp, Jean Marcel y Joan Miró.

También: José Horna, José Olmedo, Juan Soriano, Kati Horna, Kay Sage, Leonor Fini, Leonora Carrington, Luis Buñuel, Luis Ortiz Monasterio, Man Ray, Manuel Álvarez Bravo, Manuel González Serrano, María Izquierdo, Max Ernst, Paul Delvaux, Pierre Boucher, Raúl Anguiano, Remedios Varo, René Magritte, Roberto Matta, Roberto Montenegro, Salvador Dalí, Stella Snead, Toyen (María Cerminova), Victor Brauner, Wifredo Lam, Wolfgang Paalen, Yves Tanguy.

Aparte de la exposición, se harán actividades como un ciclo de cine surrealista, conferencias magistrales y la presentación de dos catálogos; el primero de ellos abordará el movimiento desde una perspectiva histórica y teórica y cuenta con las colaboraciones de historiadores, críticos de arte, psicoanalistas y psiquiatras especializados en el tema.

El segundo catálogo acompaña la curaduría fílmica de la muestra y reúne textos elaborados por académicos y expertos en cine para realzar la importancia que este arte tuvo en el marco de la conformación de la vanguardia surrealista.

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