Joe MacNally retrató a una chica que tatuó su cuerpo con las imágenes realizadas por el fotógrafo. Foto: © Mitzi Blanquet/Cuartoscuro



En la vida uno tiene tres opciones, renunciar, dar lo que se puede o darlo todo, pero en la fotografía sólo existe una elección: darlo todo, afirma Frank Doorhof, fotógrafo de moda y celebridades.

Justo la fotografía es el motivo que reúne a expertos y aprendices en PhotoXperience, donde la pasión por la lente y el amor al sonido del obturador son el denominador común entre los asistentes.

Joe McNally fue el encargado de conceder la primera conferencia, en la cual comenzó a narrar lo que es ser fotógrafo. Decenas de años han pasado desde que tuvo por primera vez una cámara en las manos y, hoy, con una larga trayectoria se para frente a decenas de personas y afirma ser un cobrador dorado, porque alguien le paga por hacer lo que haría gratis. Así resumió lo apasionante que es su carrera.

La importancia de los fotógrafos radica en ser testigos de los hechos, lo cual en sí mismo es un regalo, señaló McNally, quien se autodenomina como “una buena utilería de fotografía porque todo lo que no quieren los fotógrafos lo hago yo, no soy especialista en nada, pero hago lo mejor que puedo:  un poco de todo, (…) siempre me avientan las porquerías y yo hago lo que puedo, soy el basurero”.

La fotógrafa Daniela Edburg -una de sus imágenes fue la portada del número 122 de la revista Cuartoscuro- habló de su trabajo “Parásitos y Perecederos”. Explicó que le gusta formar parte de todo el proceso creativo de su obra, desde el vestuario, los objetos tejidos que portan sus modelos, hasta el momento en que ve terminado su trabajo, lo cual le permite obtener el resultado que concibió en la mente desde un principio. Ella es artista plástica, pero en la fotografía encontró el vehículo perfecto para expresar lo que siente, dijo.

En tanto Joel Grimes afirmó que, citando a Henri Cartier Bresson , hay un instante decisivo, un instante necesario para encontrar la magia y ver los resultados, pero si ese momento no se consigue al disparar por primera vez, es necesario hacerlo una segunda, una tercera y las veces que se requiera, porque el éxito de un fotógrafo no radica en la técnica o en el equipo que porta, sino en la constancia de buscar conseguir lo que uno quiere.

Al igual que los animales en la teoría de la evolución de Darwin, el fotógrafo se tiene que adaptar a los cambios que exige la tecnología, comentó el fotógrafo mexicano Enrique Segarra, quien vivió la transición de la fotografía digital a la análoga.

Así inició FotoXperience, un evento que en sólo dos años ha logrado reunir a fotógrafos nacionales e internacionales para compartir la pasión por la imagen. (Por Mitzi Blanquet)

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